Exploremos la cuestión del trabajo por cuenta ajena vs. el trabajo por cuenta propia
«¿Trabajas por cuenta ajena o por cuenta propia?» Puede parecer una pregunta simple. Trabajar por cuenta ajena significa que trabajas para un empleador, mientras que trabajar por cuenta propia significa que trabajas para ti. Así pues, para la mayoría de las personas, la pregunta es fácil de responder. No obstante, en algunos casos la respuesta puede ser más compleja. En varios países de la UE se han llevado ante los tribunales desacuerdos sobre la situación profesional de algunos trabajadores. Estos asuntos se han remitido al Tribunal de Justicia.
En este artículo, hablaremos sobre por qué tu situación profesional es importante. Además, señalaremos algunos aspectos que son determinantes para distinguir a un trabajador por cuenta ajena de uno por cuenta propia.
Trabajador por cuenta propia vs. trabajador por cuenta ajena: ¿Por qué importa?
La diferencia entre estos dos tipos de trabajadores puede ser compleja y darse a distintos niveles y, en ocasiones, no está del todo clara.
El tipo de trabajador que seas afecta a tus derechos laborales. A lo largo de los años, la UE ha aprobado diversas directivas, de obligado cumplimiento para los Estados miembros, en una amplia variedad de ámbitos, como la jornada laboral, las vacaciones pagadas y la salud y la seguridad en el trabajo. Un ejemplo de estas directivas es la Directiva sobre ordenación del tiempo de trabajo (2003/88/CE), que, entre otras cosas, obliga a los Estados miembros a garantizar a sus trabajadores un mínimo de cuatro semanas de vacaciones retribuidas al año. Estas directivas ayudan a garantizar ciertos derechos para los trabajadores de cualquier parte de la UE.
Además de a tus derechos laborales, tu situación profesional también afecta a tus responsabilidades, incluidas las que tienes como contribuyente. Por ejemplo, si trabajas por cuenta ajena, tu empleador tiene la responsabilidad de calcular y enviar a las autoridades los impuestos sobre tu empleo. No obstante, si trabajas por cuenta propia, tú eres quien ha de calcular y enviar tus impuestos a las autoridades fiscales. La normativa tributaria sobre los impuestos aplicables al trabajo por cuenta propia y ajena puede diferir entre los Estados miembros. Por lo tanto, debes conocer cuál es tu situación profesional para cerciorarte de que estás pagando debidamente tus impuestos.
¿Trabajo por cuenta propia o ajena?
Tanto el trabajo por cuenta propia como el trabajo por cuenta ajena pueden adoptar muchas formas. Cuando existe ambigüedad sobre el tipo de trabajo que alguien realiza, se debe estudiar cada caso en particular. En líneas generales, se considera que una persona trabaja por cuenta ajena si el empleador:
- decide:
- dónde se lleva a cabo la actividad (el lugar de trabajo);
- cuántas horas al día dedica el trabajador a la actividad (la jornada laboral);
- qué actividad realiza el trabajador, en función de las necesidades de la empresa;
- cómo ha de realizarse la actividad, para lo que da instrucciones al trabajador;
- asume el riesgo de la actividad de la empresa.
Generalmente, se considera que una persona trabaja por cuenta propia si ella misma:
- decide:
- dónde realiza la actividad (lugar de trabajo);
- cuántas horas al día trabaja (jornada laboral);
- qué actividad realiza, en función de las necesidades empresariales;
- cómo lleva a cabo esta actividad;
- asume los riesgos de la actividad;
- puede contratar a otras personas para que trabajen para ella o le ayuden.
Además de estos, en función de cada caso, existen otros factores que pueden tenerse en cuenta para esclarecer la situación profesional de una persona.
¿Dónde puedo aprender más?
Para obtener más información en materia laboral y fiscal de la UE, consulta los distintos materiales educativos que encontrarás en la página TAXEDU.